18 diciembre 2009

COMO NIÑAS

























En el fregadero, una pila de cacharros por fregar. En la mesa de la cocina, Marimar, la menor de las chicas, juguetea asqueada con las acelgas de su plato, mientras Tatiana lame la tapa del yogur y Gladis hinca sus uñas en una mandarina. Todas, incluida la señora Herminda, miran un concurso televisivo.
-¿Qué mamífero tiene extremidades membranosas?
-¡El pato! –responde segura Gladis, y Tatiana le dirige una mirada de admiración.
La respuesta correcta es otra.
Las dos chicas se miran con complicidad y estallan en carcajadas.
La señora Herminda se levanta.
-Bueno, yo me voy a echar un rato. Id recogiendo esto un poco, que enseguida empezará a llegar la gente.
-Le toca a Gladis –dice Marimar.
-De eso nada, te toca a ti.
-¿Otra vez igual? Es que sois como niñas. Haced lo que queráis, pero cuando me levante esto tiene que estar como los chorros del oro.
En ese momento suena el timbre.
-Si serán cansinos que no la dejan a una ni echarse la siesta.
La señora Herminda va a abrir y Marimar cruza los dedos; le ha echado el ojo a un vestido y necesita el dinero.
-¡Marimar, es para ti!
Se estira la falda y la blusa y sale. Ya en el pasillo, recuerda el consejo de la señora Herminda: “cuando estés con un cliente piensa siempre en algo bonito”.
Y decide pensar en Adrián, su primer novio.
Entonces oye la voz burlona de Gladys desde el comedor: “¡Pero por la noche friegas tú!”.
Y Marimar ya no puede pensar en otra cosa.

Gorka Calzada

3 comentarios:

  1. Me gusta mucho, Gorka. Me gusta como muestras con naturalidad una escena que podria ser dura, pero que, resulta por esa naturalidad, una imagen cotidiana de un mundo duro. Al no hacer ningun juicio de valor, dejas que la escena se muestre sola, y eso nos deja ver algo cotiano y, para mi mas real. Ademas el juego con la edad me gusta mucho. Esta es mi opinion de aprendiz, jeje, pero es lo que se me ocurre.

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  2. Muy bueno. Me gusta mucho el primer párrafo, en solo tres líneas dices un montón, me imagino a la perfección el ambiente. Aunque todavía el lector no sabe de qué se trata.

    A medida que voy leyendo se van incorporando nuevos detalles que ayudan a que esa primera imagen que has logrado que imagine se vaya enriqueciendo de detalles. Consigues que se respire un ambiente muy especial. Parece que las chicas juegan y se divierten, pero transmites un ambiente de melancolía, de que algo raro pasa en esa cocina.

    Me gusta mucho como a lo largo de las líneas se van averiguando más cosas. Poco a poco. Ese "sois como niñas" me parece muy bueno, muy significativo con el resto del relato.

    La palabra "cliente" nos da la primera gran pista. Y de nuevo me gusta que nos cuentes lo que pasa sin decir ni una sola vez que son putas. Lo vamos descubriendo con las pistas que nos dejas. No es un prostíbulo de lujo y eso nos lo explicas con el nombre de la madam, señora Herminda, o con las acelgas mareadas en el plato o el chupetón a la tapa de yogur de Gladys. Me imagino una pequeña casa de citas de un pueblo, una pensión.

    El punto tierno del recuerdo de su primer novio es una pequeña ventana a ese pasado (ya tan lejano). Un nuevo punto de melancolía, de nostalgia.

    Igual la última frase es la que menos me gusta. "Y Marimar ya no puede pensar en otra cosa". Me resulta difícil que se quede sólo pensando en que le toca fregar por la noche, que eso sea más fuerte que el recuerdo de Adrián, que el vestido que se va a poder comprar, que pensar en algo bonito como les aconseja la Señora...

    Genial el relato de una situación muy dura de una manera tan tierna.

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  3. Me encanta. Cómo se describen los pequeños detalles que pincelan a los peronajes, la ambientación (en la cocina, cuando habla desde el comedor..) que llevas de verdad a imaginar, y sobretodo la sutileza con la que se va descubriendo a que se dedican, y como cada una encierra su propia historia personal (por ej cuando hace referencia a su primer novio.

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